Descripción
REFERENCIA 0379
No todas las casas se limitan a estar.
Algunas te esperan.
Esta, en Llaurí, no se explica solo con metros.
Se siente.
La montaña la abraza.
El mar se asoma a lo lejos.
Y la calma, aquí, parece haberse quedado a vivir.
Son 223 m² construidos sobre una parcela de 1.383 m².
Espacio de verdad.
Del que se respira.
Del que hoy casi no se encuentra.
La vivienda se distribuye en dos plantas y abre la puerta a muchas opciones.
Cinco habitaciones.
Dos baños.
Cocina independiente.
Salón-comedor.
Terrazas que no miran. Contemplan.
Y una planta baja con salida directa al jardín y a la piscina, donde la luz entra sin pedir permiso.
Fuera, la tierra también habla.
Jardín.
Solárium.
Aparcamiento.
Zona de cosecha.
Árboles frutales que prometen sobremesas largas y veranos que dejan huella.
Sí, necesita algunas reformas.
Y eso no es el problema.
Es la oportunidad.
Porque no compras una casa terminada.
Compras un lugar con alma para hacerlo verdaderamente tuyo.
Además, cuenta con placas solares con baterías, agua de pozo y está legalmente escriturada.
A 3 minutos de Llaurí.
A 15 del hospital.
A 15 de la playa de Cullera.
Las casas con tierra, vistas y verdad no esperan demasiado. Sobre todo si la ven muchos ojos.










































